jueves, 29 de junio de 2017

De cuando las palabras se escribían solas

Antes era fácil, las palabras me salían solas. Siempre encontraba un motivo perfecto por el que ponerme a escribir, a penas sin pensarlo. Formaba textos infinitos en los que volcaba todos mis sentimientos, en los que plasmaba todas mis ideas. Y un día, así sin más, de la noche a la mañana, dejé de hacerlo. Ya no era capaz, tal vez dejaron de sucederme cosas, o se fue toda la inspiración. 
Ahora, años después, me pongo a releer textos del pasado y no soy capaz de parar de hacerlo, y pienso ¿En serio yo era capaz de escribir todo esto? y me lleno de emoción al recordar porqué escribí cada cosa, a quién iba dirigido cada texto, y cómo me sentía en aquel momento.
Es curioso echar la vista atrás y ver todo lo que ha cambiado en este tiempo, o en algunos casos, ver que aún pienso exactamente lo mismo.
Ojalá vuelva a retomar esta costumbre, ojalá vuelvan a mi las palabras. Porque esto de escribir es una sensación hermosa, que sirve para el pasado el presente y el futuro.

2 comentarios:

Andreia Morais dijo...

Há momentos em que as palavras parecem virar-nos costas. A nossa inspiração não é a mesma. Mas ela volta, vais ver que sim.

Espero que esteja tudo bem :)

alp dijo...

Actualmente pongo entradas cada cierto tiempo..no me preocupa...las cosas fluyen cuando tienen que fluir,,,un saludo desde Murcia.....